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Jardines de Tibhirine
Un centro de paz en Buenos Aires, Argentina
inspirado por la vida de los Mártires de Tibhirine, Algeria
Jardines de Tibhirine Jardines de Tibhirine es un espacio interreligioso de acogida fraterna para integrar y discernir el tiempo que transitamos. Es una iniciativa para caminar juntos y convertirnos en signo de unión y de diálogo, respetando las identidades fundantes y descubriendo aquello que nos une.
Nuestros pilares son la oración, la formación y la acción para que habite la paz de Dios en la humanidad.
Jardín
Inspirados en la encíclica "Laudato Si" del Papa Francisco, entendemos que “jardín” es símbolo de todo lo creado. Un lugar donde se respira paz y tranquilidad, un espacio que propicia tanto la contemplación como el encuentro. Donde el cielo y la tierra se enlazan, donde confluyen lo divino y lo humano. Los jardines son lugares de recreación, silencio o descanso, de plenitud y libertad.
Tibhirine
Nuestro nombre Tibhirine está inspirado en la vida de los Beatos Monjes Mártires de Tibhirine, Argelia, África, una comunidad que convivía con el pueblo musulmán. Estos monjes mártires, Christian, Célestin, Bruno, Christopher, Paul, Luc y Michel, compartían su fe en un diálogo constructivo y una convivencia fecunda entre cristianos y musulmanes.
Era un mensaje de cercanía interreligiosa desde lo sencillo, desde la oración, desde la ayuda al otro, ya fuera cristiano, musulmán o quien se acercara necesitado. Eran una comunidad orante en medio de un pueblo orante. Su misión era de universalidad: los unía la búsqueda de Dios. Esta comunidad era una casa abierta de oración.
Centro de Paz Jardines de Tibhirine aspira a lograr el mismo fin comunitario, el encuentro silencioso y orante. Anhelamos que en otros lugares del mundo se abran pequeños Jardines de Tibhirine para promover el encuentro fraterno con personas de otras religiones y creencias.
Padre Adrián Santarelli con el hermano Jean-Pierre Schumacher, último monje de Tibhirine.
Orar por la Paz
La oración es el corazón, pues ella une a Dios y, en un mismo espíritu, a los hijos del bendito pueblo de Dios, trascendiendo las fronteras de distintas creencias.
Educar para la Paz
El camino hacia la transformación nos permite estrechar la mirada y abrir nuevos caminos de encuentro, de servicio y de misión.
Actuar para la Paz
La misión es promover acciones de paz. Orar por la Paz, educar para la Paz y actuar por la Paz es el gran “Shalom” para el cual Dios nos ha creado: “Les dejo la Paz, les doy mi Paz”.